domingo, 22 de mayo de 2011

Would you lie with me and just forget the world?



Estábamos los dos, uno en frente del otro. Nos dimos cuenta de que ya no podíamos adivinar que es lo que pensaba el uno del otro o analizar sus pensamientos como hacíamos antes. Lo habíamos perdido todo. Todo lo que teníamos hecho hasta ese momento. Todas las sonrisas que nos habíamos decidido regalar día a día ya no estaban. Yo no recordaba cómo era la suya y él no recordaba cómo era mi mía. Era triste, al menos a mi me invadía la tristeza en esos momentos. Antes reíamos y reíamos, horas y horas, y a veces, a uno de los dos –o tal vez a ambos-, no nos salía la sonrisa, y nos preguntábamos <<Qué te pasa?>> Automáticamente sabíamos la respuesta: Llorar. Apoyar la cabeza en su hombro y llorar. Y después, al fin, decíamos <<Te quiero.>> y se hacía el silencio.
Pero la historia bonita se acabó. Un día estábamos tan hartos que con el <<Te quiero>> no bastó. Y acabamos llorando el uno por el otro, pero ésta vez no juntos, sino solos, sólo con la compañía de la luna, y entonces ya no quisimos sonreírnos por la mañana ni saber nada del hombro del otro, hasta que llegamos al punto de vernos y sentir que el corazón se nos hacía pedazos.

Por casualidad –o a lo mejor no tanta- estábamos el uno en frente del otro, y no parecía que ninguno tuviera nada que decir, es más, nuestras caras reflectían inexpresión dura y enfada. Pero yo no me callé, le solté todo lo que pensaba, todo lo que quería de él. Le dije que no me acordaba de cómo era su sonrisa y de qué ya no sentía su voz por las noches. El siguiente paso fue llorar, primero a él le saltó una lágrima y después a mí otra. Lloramos sin miedo uno en frente del otro. Nuestros secretos amargos se rompieron y volvimos a ser como los dos amigos –aunque era más acertado decir hermanos- que éramos antes para siempre. Entonces, mientras aún podía ver una lágrima caer precipitadamente por su mejilla, me sonrió: <<Aquí tienes tu sonrisa perdida.>>

No hay comentarios:

Publicar un comentario